domingo, 18 de septiembre de 2016

Sin amor —A Juana Ramos, aún desaparecida en Gran Canaria—

(Imagen tomada de internet. Autor desconocido)


Que la amaba creyó…  
Ya las alas dejaron de batir
mariposas azules en su vientre,
donde araron los miedos  y la duda
hilvanando  un amor desmerecido,
sin  saber de  querer en libertad.

Cruel dolor,  dulce asfixia repetida
que buscaba lucir por verdadero
un apego egoísta y pendenciero
que no tuvo pudor en romper vida.

Ya no sé qué es mentira ni verdad.
¿Cómo pudo parir a un malnacido
mujer alguna? Vida inerte y muda
de toda realidad. Aunque se encuentre
su cuerpo, desprendido del latir,
su voz ya se cegó.

Irene Bulio ©



No hay comentarios:

Publicar un comentario