martes, 30 de mayo de 2023

Miedos

 

 

 
Imagen tomada de internet. Autor desconocido 


Si juntamos tus miedos con los míos

ya quizás construyamos esperanzas,

dejando atrás las dudas, remembranzas

de tiempos ya vividos entre hastíos.

 

Cierra tus ojos, vive sin desvíos,

sin temer al dolor, sin desconfianzas,

sin sentir la opresión mientras avanzas

por un nuevo sendero de navíos.

 

Capitán de tus sueños matutinos

hoy ya enhebras tus dudas enredadas

y desoyes el ruido desde tu alma

 

que clama ilusionada los marinos

despertares en sal; con las miradas

ya atadas a un futuro, buscan calma.

 

No temas sentir: abre el corazón,

desnuda el miedo: vive la ilusión.

 

© Irene Bulio 29.05.2023

 
 

 

domingo, 5 de septiembre de 2021

 

Zarpando con viento fresco.


Siento que  mi vida está  raída,

como una sábana vieja, tras mucho uso,

pero donde aún existen instantes sin estrenar.

Cuando pienso en los días perdidos,

nublados,  sin puestas de sol,

una nueva rotura crea su eco en mi mente;

lo mismo sucede con el instante

de charlas y risas, de café 

degustado junto a un pedazo de historia

que se construye por instantes,

como un puzle a medio hacer.

Soy un espantapájaros de viejas ropas, 

mugrientas,  que danzan al son del viento.


Siento que mi vida está  raída,

rompiéndose en los pedazos no vividos,

las esperas de lo que no tuvo intención de ser,

los instantes de amor no correspondidos,

 —pero donde brotó el más fuerte, el amor propio—,

los miedos que ya no tienen su razón de ser,

los sueños que nunca llegaron a ser metas

y esas metas, moribundas,  que necesitan 

el carburante del ahora para poder “ser”.


Sigo viviendo un hoy de viejos retales,

donde con la aguja de la constancia

remiendo las velas de mi barca

que ya zarpa en busca de un mañana

a la medida de las sendas transitadas,

donde plantar un sueño cuyo fruto

será la meta que siempre postergué.

 

© Inma Flores.

Imágenes de autor desconocido, sacadas de internet.

martes, 21 de julio de 2020




No, no, no…

No me interesa vivir en la cárcel de tu verbo.
Ser observada mi vida desde tu sucia y gris
pupila, una fea ballesta que dispara palabras
encendidas, avivando un fuego que no existió.

No quiero sentir la espada de Damocles  en mí,
ni tus silencios carentes de sentido, tampoco
soportaré ningún trato despectivo, mudeces
privadas de las verdades que dices que te apoyan.

No resisto, no, la angustia de tus  constantes dudas,
tampoco  esas, tus mentiras comprobadas. Mil veces
las negaste,  con la prueba  anudada en la cintura,
mientras mis ojos, regados en lágrimas, rogaban.

No me interesa, no quiero, no resisto el dolor.

Inma Flores © 2020





Adioses

Hay desprecios con sabor a despedida
a menta amarga,
a clara de huevo sin batir,
a caldo de ave con espinas,
a sol, dibujado en una cartulina negra,
a hiel desparramada sobre el pezón erguido
al agua empozada en un ahogado
a sal de  náufrago
a tu desidia…
Pero de ese cáliz yo no bebo.




Inma Flores ©

martes, 14 de enero de 2020

Ven, ven conmigo.

(Imagen tomada de internet, autor desconocido)


Ven, adéntrate en mi alma,
calza mis viejas botas
que aguardan el olvido.
Ven , con tus pies descalzos
y los ojos  henchidos
de ilusiones  ya muertas
aleteando tristezas
en la rasgada entraña
que vomita verdad.

Quiero verte latir
este dolor que ahoga,
verter del purulento
músculo  la escarlata
 esencia ya febril
donde apagar tu sed.
Quiero librarme ahora
de la fístula gris
que oprime mi futuro.

Adiós,  vil mentiroso,
quédate mis zapatos,
prefiero volar descalza.

 Inma Flores ©

viernes, 20 de septiembre de 2019

El poder de los silencios

(Imagen tomada de internet. Autor desconocido)


Sí, tienen el poder de abatir el alma,
romper un corazón en mil pedazos,
llenar el día de la noche más oscura,
hacer añicos el sueño más hermoso,
fustigar una espalda, cansada del peso,
crear un abismo entre dos bocas,
ensordecer  el canto de las aves en primavera,
caer como la lluvia de verano en plena playa,
convertir  la sonrisa en campo de otoño,
helar tus ilusiones como tímpano invernal,
pues nunca nos unieron los silencios  
y eran realmente las miradas.
Tus silencios sepulcran mi alegría,
entristecen los ahora,
teniendo ya el mañana su fecha de caducidad.
Sigue siendo el dueño de tus silencios,
que yo sembraré mi confianza en otros prados.

Inma Flores ©

jueves, 19 de septiembre de 2019

Nosotros


 (Imagen tomada de internet, autor desconocido)


A veces las tristezas se apoderan
del alma ilusionada.
Deseas volar, pones el empeño,
las fuerzas,  y te asomas al abismo.
Incluso,  lo que más deseas
se aleja, paso a paso, mientras respiras miedos
y descubres que tus  alas están mojadas.
Agua y aceite somos,
tú no apagas mi sed
yo no te sacio.

Hoy, noche de humedad, salitre y penas,
cansada de remar a la deriva,
veo cómo  ya tu barca va sin velas,
recordando otro mares
mientras sueñas los viejos puertos.
En la ciénaga se ahogan mis tristezas.
Agua y aceite somos,
tú no apagas mi sed
yo no te sacio.

No soy la esposa que sumisa
aguarda cariñosa entre brillos de corales,
no soy la que calla y otorga,
no soy la que aguanta y se oprime,
no soy, no…
Ni tú el ser generoso que su tiempo me obsequia,
intentado encontrar el sentido a mi mundo,
compartiendo su instante…
Agua y aceite somos,
tú no apagas mi sed
yo no te sacio.

El orgullo nos puede, asesina los sueños,
y sin sueños no somos nada, ni hoy, ni mañana…
Sigue tu senda, pues un día el deseo de amar
nos nubló la cordura.
Ninguno ha de pagar el precio
de dejar de ser
agua o aceite;
tú no apagas mi sed,
yo no te sacio.


Inma Flores ©