martes, 12 de enero de 2016

Carpe Diem




En un día cualquiera puede cambiar
el resto de tu vida.
Hace falta una luz que ciegue
la oscuridad que te aprisiona,
que apague la tristeza que hay en ti,
que te siembre de besos matinales,
que te abrace con fuerza, para no escapar
de ese gran amor
que comienza a brillar en tu interior.
Tal vez ese gran día
estés llena de miedos y de dudas,
pero expúlsalas.
El día es perfecto para comenzar,
de nuevo, a ser feliz.


Irene Bulio ©

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Miedos

Imagen tomada de internet. Autor desconocido


Miedos

Relámpagos azules
iluminan su rostro ya cansado
de tanto desandar la misma vida.

Ancló en lejano puerto su quimera
zarpando a contraluz
en busca de una musa enamorada.
Pronto llegó a su lecho la tormenta.
Perdióse el norte
y quiso naufragar, hundir sus velas.

Lúgubres pesadillas aprisionan
los sueños del asceta desdichado.

Nunca supo bogar a la deriva,
se sintió naufragar estando en  tierra.

Inma Flores- |¬Derechos Reservados.
Imagen tomada de internet. Autor desconocido.


domingo, 25 de octubre de 2015

La voz en la mirada






Buscó su mirada, como quien atisba un pequeño rayo de luz en la oscuridad. De pronto, tropezó su sonrisa. Ya todo estaba bien. Podía respirar.

Se encontraba a salvo de cualquier pensamiento que le hiriese el alma. Sabía que en aquel silencio existían más certezas que en cualquier discurso que hubiese escuchado antes.

Sus voces continuaban mudas. No hacían falta palabras.  Entrelazaron sus manos a través de los iris, aún se amaban.

Ya no importaba el pasado; tampoco el mañana.
Irene Bulio © octubre 2015

miércoles, 14 de octubre de 2015

Otoño errante




Se fue pronto la vida
de tu cuerpo insumiso
sin pedirte permiso
ni anunciar su partida. 

.../...

Irene Bulio ©

Día Gris




Hoy amaneció roto el día
vacío de ilusiones
sin campos de lavanda
sin rosas en balcones
sin besos con aroma a café.
La tristeza...sembrada en los rincones.

Hoy amaneció roto el día.

¡Yo sé zurcir!





Irene Bulio © doce de octubre 



(Imagen tomada de internet. Autor desconocido)

jueves, 8 de octubre de 2015

Sabía...


«A pesar de su aspecto gallardo y azul, su alma era negra y pegajosa, como alquitrán. Se quiso enamorar cien veces, y una vez más, pero nunca se lo permitió. Sabía cómo usar la llave de la felicidad, y en vez de hacerlo para abrir el cerrojo que le impedía ser libre de verdad, se la tragó mientras gritaba que era imprescindible tener sus manos desocupadas para ser feliz. El herrumbe se apoderó de sus entrañas y se lo fue comiendo poco a poco, desde el interior, hasta que sólo quedó un cascarón sembrado de sonrisas tristes» - Irene Bulio ©

domingo, 13 de septiembre de 2015

Soneto encargado



 (Foto tomada de internet. Autor desconocido)

Nunca escribo por encargo, pero en este caso me pidieron un soneto y no me supe negar; ahí les va, con rapidez y algo de humor:

¿Dónde andas, Esperanza, dónde estás?
Que te miro, te busco y no te encuentro.
La pantalla, la torre… no estás dentro
¿Será que con sigilo te me vas?

Tan lejos y tan cerca como vives,
a menos de una hora en carretera,
lo fácil que parece a cualquiera
rodar, camino abajo… no te esquives…

Me pides unas rimas y un soneto
me apuro por sembrar con estos versos;
ya sabes que medir es cosa fina.

Aunque parezca fácil  este reto
de contar con los dedos, hay diversos
vaivenes de palabras;  me lo arruina...

Irene Bulio © 2015