domingo, 13 de septiembre de 2015

Soneto encargado



 (Foto tomada de internet. Autor desconocido)

Nunca escribo por encargo, pero en este caso me pidieron un soneto y no me supe negar; ahí les va, con rapidez y algo de humor:

¿Dónde andas, Esperanza, dónde estás?
Que te miro, te busco y no te encuentro.
La pantalla, la torre… no estás dentro
¿Será que con sigilo te me vas?

Tan lejos y tan cerca como vives,
a menos de una hora en carretera,
lo fácil que parece a cualquiera
rodar, camino abajo… no te esquives…

Me pides unas rimas y un soneto
me apuro por sembrar con estos versos;
ya sabes que medir es cosa fina.

Aunque parezca fácil  este reto
de contar con los dedos, hay diversos
vaivenes de palabras;  me lo arruina...

Irene Bulio © 2015

domingo, 9 de agosto de 2015

Desde el Atlántico.





Despierta estoy
y aún a medio sueño;
el frío mar añil me impregna
su remembranza de un vaivén
de olas erguidas;
yacen recuerdos cristalinos
que atrapan ateridas oquedades.
¿Desde cuándo la vida? Dime,
si sabes, dónde fue sembrado
un primer suspiro.
...continuará.


(MM - La roca impregnada por un mismo mar)

jueves, 6 de agosto de 2015

«Cuando se anida en un corazón, se pertenece a él para siempre».




«Cuando se anida en un corazón, se pertenece a él para siempre».


Seguirás siendo mío, eternamente,
mientras el sol alumbre las mañanas
soñarás mis caricias cotidianas
en tu torso, en tu cuello y en tu frente.

Seguirás siendo mío, eternamente,
días tras día y, noche  frente a noche,
me pedirás que te ame con derroche
apasionado y, así, seguramente,

en otras soñarás mis dulces besos,
anhelarás caricias oxidadas
bajo el frío dolor de la derrota

porque  nunca hallarás mis embelesos
en roces de otras pieles excitadas
junto  a un rumor de luna que alborota.


Irene Bulio © 2015 




 Imagen tomada de internet. Autor desconocido.


lunes, 22 de junio de 2015

Resquicios nulos







Anochecen sombras
sobre el recuerdo insípido
de un último beso.
Desagrado.
Vacías las alforjas
de verdades a medias,
las soledades grises
sobre el rosa de tus labios
parecen adormecer mis recuerdos.
Desidia.
Ya no evoco tu mirada
ni el roce de tus manos,
ni el sabor de tu boca
que antaño fue ambrosía.
Fuerza.
La que hoy me acompaña
a lidiar un futuro
inexistente.
Sin ti, todo es nada,
se apaga el latir,
se cierran los párpados,
se sueña de nuevo.
En la nada
verdea un todo
donde ya no hay sombras,
ni desagrado,
ni desidia,
pero sí fuerza.
 
Inma Flores © 2015
 
 
 

sábado, 20 de junio de 2015

Sueños


Foto tomada en internet de autor desconocido


Sueños

 

Se giró hacia un lado de la cama

donde estaba, dormida, dulcemente.

Un pensamiento triste se hizo suyo

abordando su mustio despertar.

 

Su querer quedó anclado ya muy lejos,

 en los mares esquivos del destino

como un simún en ansias del otoño

 por perder cada hoja al desnudarse.

 

Anhela revivir una mirada

que antaño le atrapó su mejor sueño,

quedándose enclaustrado eternamente.

 

Tras la ventana azul de una retina

asoma un tibio rayo enamorado

que le trae de su mano una quimera.
 
 
 Inma Flores © junio 2015
 

 

martes, 2 de junio de 2015

A Juan Calero... poeta amigo, como contestación a sus versos.



A Juan Calero…

Naciste con el don de la palabra
 y en tus venas las letras vierten arte;
suspiros de otoñal silbo que al viento
anuncia tras inviernos, primaveras…

A tu playa sembrada en caracolas
bogó un verano pleno en ilusiones
donde zurces pasados y presentes
construyendo en sus surcos un mañana.

Trasiego de estaciones pululando
sobre nieve y escarcha y sol y lluvia,
brasas que anidan en  tu níveo pecho
donde afloran ardientes humaredas.

Sonrisas esparcidas por el aire
retozan mientras meces la mirada
portando  aroma a rosas, encendidas,
como el latir que de tus versos brota.

Inma Flores © junio 2015



LOS PUENTES QUE DEJAMOS AL PASAR

A Inma Flores

Nunca seremos lluvia
como espejo ignoto.
Un espejo es luz de imagen
y canta entreabierto a la distancia.

Una cosa es el mar
en la palma de la mano
cuando pide un deseo
sin la corteza del incienso.

Otra cosa es el barro
de la gota al caer
y míralas como lloran
el tiempo de la nube.

Más, nunca seremos
solo pájaros
inundando lo que alcanza
más serenos que la lluvia.

Por eso diluimos esos pocos
-inconscientemente-
como los puentes
que dejamos al pasar.

Del poemario LOS PUENTES QUE DEJAMOS AL PASAR, 2015.



Cuadro del pintor palmero Arsenio Morales Gómez.