viernes, 12 de diciembre de 2014

Soñarte





(Imagen tomada de internet. Autor desconocido)




Hoy quiero soñar dormida
ya no más lo haré despierta
tras entornar esa puerta
que tanto roba la vida.
Ya no quiero quien me mida
las tristezas y sonrisas.
Apoyados en las prisas
viviremos un presente
como gente inteligente
acariciadas por brisas;

sentir sobre mí tus labios,
las caricias de tus dedos,
ahuyentándome los  miedos
con tus adjetivos sabios;
usando los astrolabios
para perseguir la luna
que se escondió tras la duna,
sonrojada por mirarnos,
cuando empezamos a amarnos
la noche más oportuna.


Ella nos guarda el secreto
de este amor apasionado
que se vuelve acalorado
cuando se presenta el reto
de decidir, en concreto,
qué es lo mejor, lo más sano,
mientras me tomas la mano
y pensamos los proyectos.
Para vivir los afectos
da igual sea tarde o temprano.


Irene Bulio © diciembre 2014

jueves, 11 de diciembre de 2014

Noche silente - Octava Real







Callada queda la noche, sin luna
 ni luz que alumbre el camino trazado.
Cierro los ojos, tu pecho me acuna,
mientras vuelo en  un cielo anacarado,
siguiendo su estela a la fortuna,
feliz de que el amor ha germinado;
allá donde nos llevan nuestras alas
allí iré, donde  besos me  regalas.

Inma Flores © 08.12.14.

De quien te visitó





Hoy quisiera  escribir

a quien se siente desnuda;

 su corazón aún duda,

viviendo en el sin vivir.

No piense va a conseguir

de la vida la certeza

pues es su naturaleza

pasar la noche llorando,

con el corazón amando

la arruinada fortaleza.



Construye un nuevo castillo

en el monte más lejano

que más tarde o más temprano

tendrás que echar el pestillo;

más no has de perder el brillo

pues en tus ojos se alojan

los pétalos que desojan

de la rosa más hermosa,

la más bella, primorosa…

la que los elfos recojan.

Inma Flores ©2014



jueves, 4 de diciembre de 2014

Me gusta...





(Imagen de Fabián Pérez)

Me gusta morder tu boca de melocotón;
saborear tus labios, como  gajos
de mandarina madura que me impregna
de un dulce sabor almibarado.
Me gusta acariciar tu rostro,
mientras dibujo serpentinas
con mis dedos pululando tu frente,
tus mejillas, el contorno de tu sonrisa.
Me gusta como atrapas, entre las tuyas,
mis piernas; escondiéndote
bajo  las titilantes estrellas
para  juguetear en la cálida noche.
Me gusta escuchar tu respiración,
sentir la calidez de tus manos
mientras revolotean mi cintura,
besar tu piel, tus cabellos canos…
Me gusta cuando el silencio corta
el zigzaguear que nos embriaga
para mirarnos de frente, en ese instante
en el que el mundo silente calla.

Irene Bulio © 2014